Historia detrás del nombre



El 10 de enero de 1992 una tormenta sorprendió a un carguero que cruzaba el océano Pacífico, 12 contenedores cayeron por la borda, uno se abrió y el mar se llenó de 29.000 patos amarillos de goma. Los animalitos se dispersaron, presas de las corrientes oceánicas. Varios científicos descubrieron que los patos que tocaban tierra solían desembarcar en determinadas zonas. Los científicos aprovecharon los movimientos de los juguetes para estudiar el giro oceánico.

Algunos de los patos de goma siguen dando vueltas 19 años después, muchos han llegado a su destino después de un largo camino. La mayoría de los patos han acabado en las playas del mapa, tras un viaje largo y peligroso.

En Bducks, somos esas corrientes marinas que acompañan a los patos de goma. Acompañamos a los estudiantes que estudian  fuera de casa. Estamos con ellos durante todo este camino lleno de experiencias. Nosotros hemos sido esos patos de goma y conocemos de primera mano cuáles son las tempestades que guarda el océano.